jueves, 19 de marzo de 2009








Y mientras pasaba la noche en aquella fiesta el tiempo pasó rápido.
Solo recordar que al día siguiente alguien me leia.
Había luz blanca. Sábanas finas.
Olia a piel.
A zapatos nuevos.
Y sentí que solo con verlos ya no me hacia falta enamorarme más.

1 comentario:

Amalia Ulman dijo...

¿Eso de las fotos es Valencia? Qué bonito se ve